5 noviembre 2019

Pan de Carral, Cea, Neda, Ousá… ¿conoces los panes gallegos?

Si el pan gallego tiene fama, será por algo ¿no?. La humedad, los hornos, el tiempo de fermentación, la forma de amasar, los cereales elegidos, la frescura de la levadura… Son muchos los factores que hacen que panes como el de Cea o el de Carral sean famosos en toda España y es que más allá de ser una denominación de origen, son el eco de la tradición y dedicación al pan que durante siglos se ha llevado a cabo en Galicia.

El Camino de Santiago ha sido una de las columnas vertebrales de esa tradición que ha permitido conservar las mejores partes del legado cultural e innovar con técnicas e ingredientes diferentes. El paso de peregrinos procedentes de otras comunidades, otras regiones y otros países, ha hecho que muchas buenas ideas fermentaran y mezclaran con las formas asentadas de la tradición. Pero ¿qué más hay?

Muchos dicen que el pan de Neda tiene un sabor muy particular gracias a la pureza del agua que se usa para hacerlo, procedente de las aguas del río Belelle. La miga apretada y la corteza protectora hace que el pan de Carral sea reconocido con los ojos cerrados incluso si la forma es de bolla, de rosca cortada o con moño. Un amiga más esponjosa y amarillenta es propio del pan de Cea, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. ¡Si eso no es tradición, qué lo es!

Todos estos panes y más son los que aprenderán a hacer los alumnos del nuevo curso especializado del Proyecto Gastronomix: Os Pans do Camiño. Durante tres meses los jóvenes alumnos que participen se formarán en la larga tradición panadera de Galicia, innovarán en el mundo del pan y focalizarán sus destrezas para lograr una profesión de futuro. Más información en la web del proyecto.